Colombia esperó muchos años para hacerse sentir en el béisbol internacional de mayor nivel. Del viernes al domingo, la selección hizo eso mismo, dándoles enormes sustos a dos de las grandes potencias de dicho deporte, rumbo a marca de 1-2 en el Grupo C de lo que fue su primer Clásico Mundial.

“Quizás estas presentaciones del equipo abran muchos ojos y se nos reconozca un poquito más”, dijo el manager del equipo colombiano, Luis Urueta, luego de la derrota de sus pupilos el domingo 10×3 en 11 entradas ante la República Dominicana.

El viernes, Colombia fue dejada en el terreno por los Estados Unidos en un duelo bien reñido, antes de derrotar a Canadá el sábado para registrar la primera victoria del país en Clásicos Mundiales.

Y el domingo, la selección colombiana estuvo a ley de una cerrada jugada en el home para dejar tendidos a los dominicanos.

“Duele mucho, ¿no? Estuvimos a 90 pies de sorprender al mundo y de dejar a la República Dominicana con la boca abierta”, dijo Urueta. “No hay palabras para describirlo. No se ganó, pero se ganó mucho por dentro. Se ganó mucho respeto de la gente”.

Efectivamente, un país conocido más por el fútbol que por cualquier otro deporte causó una gran impresión en el Marlins Park de Miami, donde exhibieron un béisbol aguerrido, limpio y bien fundamentado jugando con relativamente pocos jugadores con experiencia de Grandes Ligas.

“Ellos hicieron tremendo trabajo, tremendo trabajo”, manifestó al respecto el dirigente de la selección dominicana, Tony Peña, cuya tropa ganó el Grupo C con récord de 3-0. “Jugaron con todo corazón y nos dieron tremenda batalla. Por eso cuando terminó el juego, fui a felicitarlos”.

Con Jhonathan Solano aportando la mayor ofensiva del equipo, más las brillantes actuaciones monticulares de sus dos figuras de mayor cartel, los abridores José Quintana y Julio Teherán, Colombia sobre-anotó a sus rivales por 9-7 durante sus primeros 28 innings del torneo, antes de permitirles siete carreras a los dominicanos en el undécimo episodio el domingo.

“Este equipo se motivó por los hechos”, expresó Urueta. “El equipo estaba unificado como una familia con un propósito. Después del primero juego, creo que la motivación era automática”.

Sin duda, la selección de Colombia se va de Miami con la frente en alto.

“Lo que les espera a ellos es la felicidad de lo que se hizo aquí”, dijo Urueta. “(Estoy) contentísimo de ser parte de este equipo. Mi primera experiencia en el Clásico. Estoy contento por lo que se hizo y lo que no se hizo. No logramos el resultado que queríamos, pero estoy satisfecho de que sufrieran los dominicanos para ganarnos. Obviamente, para nosotros es motivante lo que se hizo y tenemos que seguir con el mismo proceso”.

FUENTE: CORREO DEL CARONÍ