Maverick Viñales volvió a la senda del triunfo en el Gran Premio de Francia después de batir primero al ídolo local, Johann Zarco, y rebasar después a Valentino Rossi, que tras tratar de enmendar un error en la última vuelta se fue al suelo y cedió la victoria en bandeja a su compañero. El piloto catalán, además, recupera el liderato del Mundial y vio como otro de sus rivales, Marc Márquez, también besaba el asfalto. El podio lo completó el piloto francés y Dani Pedrosa.

Viñales firmó así la victoria número 500 de Yamaha y tras dos carreras grises, se cayó en Austin y fue sexto en Jerez, vuelve a erigirse como el principal candidato al título en una temporada, hasta la fecha, con numerosas alternativas. Si en Austin era Márquez y en tierras gaditanas asomaban Rossi y Pedrosa, ahora ‘Mack’ es el rival más fuerte de la parrilla. En Le Mans quedó claro que la regularidad será, como siempre, el elemento decisivo. Pero por ahora brilla por su ausencia.

En las primeras vueltas en el trazado galo, sin embargo, el protagonista fue Zarco, que se puso primero en una gran salida e imprimió un ritmo infernal, inalcanzable para sus rivales. La consigna era clara:arriesgar en las primeras vueltas tirando al máximo para tratar de sacar ventaja e igualar la teórica inferioridad de su Yamaha satélite. Parecía que lo conseguía dependiendo del sector, pero la consecutivas curvas lentas del circuito provocaban la presencia en el rebufo de Viñales y Rossi como si dos depredadores en la sabana se trataran.

Por detrás del trío de Yamahas asomaba la Honda de Márquez que en los primeros compases se mostró como un espectador más de la cabeza pero pronto sacó su corona de rey del asfalto para buscar el rebufo del italiano. El acoso sobre Zarco comenzaba a tener sus frutos y fue Viñales el primero en ‘hincar el colmillo’ sobre la inocente presa. Se ponía entonces primero el catalán.

El debutante francés en la categoría, campeón de Moto2, no dio su brazo a torcer pese a verse rodeado de las dos fieras y mantuvo la posición en lo que pareció un inteligente cambio de estrategia. Tanto en Qatar como en Austin, Zarco, en una situación similar, optó por llevar al límite su moto y solo encontró el premio de la grava. El novato parecía aprender de su corta experiencia en MotoGp.

Pero su competidor por la victoria era Maverick Viñales, el piloto de moda y ganador en las dos primeras pruebas del Mundial con un pilotaje inalcanzable. Y como hiciera en Qatar y Argentina con sus rivales, le mostró su talento al galo marcando la vuelta rápida del circuito. Mientras, Rossi trataba de seguirle con Márquez acechándole, que a su vez veía como llegaba a su rueda Pedrosa después de una remontada espectacular.

El de Cervera, sin embargo, con la presión de su compañero a menos de un segundo, se fue al suelo una vez más en Le Mans. El vigente campeón sumaba su tercera caída en tierras francesas después de irse al suelo dos veces durante los entrenamientos.

El duelo por la victoria se redujo entonces a tres y pronto a dos. La rebeldía y talento de Zarco no encontraron respuesta en las prestaciones de su moto y sus neumáticos y tras verse rebasado por Rossi quedó postergado a la tercera posición en favor del más veterano y laureado de la parrilla, que agazapado mostró sus zarpas ante los jóvenes pilotos e inició una exhibición demoledora.

En un suspiro, lo que tardó en marcar dos vueltas rápidas, deshizo la diferencia con su compañero antes de pasarle con solvencia y tomar las riendas de la prueba. Trató de irse pero Viñales no lo consintió. Estaba en juego el reinado en el box y más importante aún: la lucha por la general. Última vuelta y máxima emoción con los dos pasando en la misma décima por meta.

Y como si se hubieran intercambiado los papeles, el más experimentado cometió un error y tras colarse cedió la posición de privilegio a Viñales. En un intento suicida por recuperar la mínima distancia perdida cuando ya se vislumbraba la bandera a cuadros, se encontró con el peor de los destinos y se topó con el asfalto. Además del triunfo, Maverick se llevó los galones de la escudería en el primer duelo cuerpo a cuerpo con su compañero, pero Rossi, el más peligroso en estas lides, esperará su momento, como siempre, en la peligrosa selva de MotoGp.

FUENTE: MOTORLAND